sábado, 10 de diciembre de 2011

La inseguridad femenina.

Hay algo de lo que las mujeres estamos 100% seguras: NO NOS QUIERE.
Y no importa cuántas pruebas nos demuestren nuestras amigas para decir lo contrario, no importa cuántas veces nos diga él mismo que nos quiere, no importa ninguna demostración de afecto que tengamos. Siempre va a estar eso por lo que aseguremos, juremos y apostemos que no nos quiere, no le interesamos, o no le gustamos.
Porque es así: para nosotras siempre va a haber una chica más linda, una chica más flaca, una chica más copada, una chica más habladora, una chica más pata, una chica a la que le quede bien esa remera que vos te probaste y tuviste ganas de llorar cuando te viste. Siempre, siempre, siempre. No importa cuantas veces ni quien diga lo contrario: nunca vamos a tener el ego alto.
Porque si, la inseguridad tiene ese privilegio medio anecdótico de ser femenina. El ejemplo más simple y más fresco que se nos viene a nuestra mente es en cuestión de ropa: comparemos cuánto tarda una mujer en elegir una remera y cuánto tarda un hombre. No es que seamos vuelteras ni complicadas, es que somos inseguras. De cómo nos va a quedar, de qué nos van a decir, de que con qué lo vamos a combinar. Y así, podemos estar toda la tarde. Entonces, afirmamos que las mujeres somos INSEGURAS. Y si, esas cuestiones pasan por todos lados. Hasta la más segura tiene, dentro de sí, una pizca de inseguridad avergonzada y escondida dentro, que muy pocas veces deja salir. 
Lo mismo para todo. Y como los hombres no se dan cuenta de ese factor que se llama inseguridad, suelen llamarnos erróneamente "vuelteras", "complicadas" o mucho peor "HISTÉRICAS". En mi opinión, no hay nada peor que decirle histérica a una mujer. A menos que tu intención sea hacerla enojar y correr por tu vida, por lo menos, la maratón de nike de 10km. Porque no es que las mujeres somos histéricas (si bien, ese nombre fue puesto por una hormona femenina. De allí, su asociación al género), sino que la gente nos hace poner histéricas. Pero bueno, eso puede ser tratado en algún libro cuyo nombre podría llegar a ser "Maneras de alejar a una mujer por el resto de su vida", entre otras variantes. Va a sonar un poco contradictorio en esta nota, un tanto también con una anterior en la que se trató un tema similar, pero las mujeres somos histéricas.
Pero, ¿cómo? ¡Recién me dijiste que estaba mal llamar a una mujer así! Si, lo dije. Está mal que llamen a una mujer histérica, porque es como desatar un volcán en calma, pero eso no quiere decir que no lo seamos. También mencioné que está mal aplicado el término histérica cuando una es insegura, que es algo totalmente diferente, pero basándonos en la corta capacidad de sinónimos que los hombres poseen en su mínimo cerebro, hay algunas mujeres que lo aceptan. Personalmente, pienso que eso es una aberración a la Real Academia Española a la hora de hacer su diccionario de sinónimos y antónimos, que sorprendentemente, está hecho por más de un hombre. Así que podemos concluir como empezamos. Esto es una simple divagación para quien quiere y tenga tiempo de leerlo, para que los hombres puedan, quizás en un futuro no tan remoto, lograr entender a las mujeres un poco más. Y quisiera aclarar que esto está muy lejos de ser un monólogo, aunque bien podría hacerse uno de esto. Muchas gracias (:

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