lunes, 2 de mayo de 2011

Lluvia, ¡me cagaste el finde!

Uno nunca planea estas cosas. Y, menos que menos, se las espera. Ni te digo a esta edad, cuando nadie te para. Pero últimamente, me planteo la existencia de la lluvia.
No le encuentro mucho sentido, digo, en una ciudad como la nuestra. Quizá en la selva amazónica sirva en demasía o hasta puede llegar a ser milagrosa en el medio de un desierto. Pero, ¿qué culpa tengo yo de que les sirva en la selva? ¡Que llueva en la selva entonces!
La cuestión no finaliza en este punto; va mucho más allá. Porque, si bien más de uno se habrá planteado lo mismo que yo, lo importante y lo que más nos interesa es: ¿por qué llueve los fines de semana?  De domingo a jueves, hay un sol que raja la tierra y unos 40º que te hacen sentir miserable a semejante exposicion, pero los viernes y sábado se cae el mundo abajo. "Why?" nos preguntamos todos al borde del llanto y la desesperación...
Pero, ¡no nos preocupemos muchachos! Como dije antes, ni la lluvia nos para. No nos importa nada, de nada... salimos a las doce de la noche con una lluvia finita que cae lentamente. Tu mamá se preocupa y te pregunta: ¿vas a salir así? viendo que tenes nada más que una pollera y una remera bastante corta.
"Sí, no hace frío"; le respondemos. En realidad, queremos convencernos a nosotros mismos.
Cuando salimos y empezamos a caminar, no llueve. Entramos al boliche/bar/casa. Todo perfecto, ni una gota. Planchado perfecto, pintura perfecta.
5.30, 6 de la mañana salimos del lugar. Llueve torrencialmente. Caminamos hacia el medio de transporte que nos lleva a casa. En el medio, pisamos baldosas flojas que hacen que nos enchastremos hasta la rodilla, caminamos sobre barro que lo único que logra es enterrarnos el taco del zapato, pisamos hojas que hacen que nos resbalemos y nos mojamos hasta tal punto que llegamos chorreando a nuestra casa.
Puteando a Macri (en vez de hacer bicisendas y recitales en Parque Roca, ¿por qué no arreglas las calles para que no nos pase esto la puta madre?; Macri, la concha de tu madre, ¿no pensas en nosotros?) volvimos a nuestros hogares. Los mayores ni se percatan de que llegamos. Nos acostamos... parecemos un oso panda de como nos quedó el maquillaje y del frío que tenemos se nos pone la piel de gallina. Al otro día, cuando te preguntan si tuviste frío, vos con tu mejor cara para mentir decis: no, estuve bien (:




Conclusión:
1. Sí a salir hasta en los días de lluvia!
2. A los adolescentes no nos modifica la vida el clima.
3. Macri, si queres los votos de los nuevos adultos del 2011, mejor arregla las calles para que esto no pase y dejate de joder con las bicisendas.