domingo, 6 de marzo de 2011

cualquier semejanza con la realidad, es pura coincidencia.

Convengamos algo: las mujeres somos histéricas.
Sí, lo somos. Lo aceptamos y nos lo bancamos.
Pero no es que vivamos histéricas, los hombres nos hacen poner histéricas. Por ejemplo, cuando una mujer se encuentra en ese estado, es mejor no acercársela. ¿y qué hacen los hombres? vienen, te molestan, te cargosean y te gastan, todo esto siempre acompañado de la típica pregunta "¿te vino"?, a lo que nosotras respondemos con una cara de pocos amigos que dice más de lo que aparenta.
Está bien, nosotras seremos histéricas, pero los hombres son estúpidos. Siempre dicen que a una mujer histérica es mejor no acercársela, pero siempre vienen solos. Bah, vienen solos cuando menos lo esperamos, porque cuando queremos que aparezcan, no dan ni rastros de vida. Y esos momentos en que no da ni señales de vida son eternos para nosotras.
Eternos, duran horas y horas (aunque normalmente son menos de las que pensamos que fueron). Cuando esto sucede, la mujer procede a buscarlo. En el msn, en el facebook, mira el celular a ver si por alguna mínima casualidad le llegó un mensaje y no sonó o justo estábamos en el otro lado de la casa y no lo escuchamos, busca en blogs, twitter y cualquier medio de comunicación en el que se encuentre inscripto el individuo (lo tengamos o no agregado/agendado). Una vez que chekeamos que no está en ninguna de las redes sociales y/o medios de comunicación, buscamos a sus amigos.
"Seguro que salio de joda", pensamos mientras el corazón se nos parte en dos. Sí, se nos parte, porque (lo aceptemos o no) no queremos que salga. ¡menos con amigos! Que salga con amigos implica: joda, alcohol y  minas.... digamos que algo parecido al Sexo, drogas y rock and roll, salvando las distancias. Y no queremos ninguna de estas, a menos que la última seamos nosotras.Entonces, ¿qué hacemos? juramos y rejuramos que no le vamos a hablar mas, que se joda por fiestero, pirata y rompecorazones, que él no sabe la mina que se pierde, llamamos a nuestra mejor amiga para decirle todo lo que nos pasó y todo lo que pensamos sobre él, casi con lágrimas en los ojos y le decimos que nunca le vamos a volver a hablar... a lo que ellas, (como nosotras en el fondo tampoco) no nos creen.
Cortamos y seguimos enojadísimas, que queremos patear todo, hasta el perro ese que vos no quisiste pero tus viejos te lo compraron igual (este es el perfecto ejemplo para el caso del principio: la histeria)
Pero de pronto, la sonrisa estúpida que siempre tenemos cada vez que hablamos o nos hablan de él, reaparece en nuestras caras como el sol que sale todos los días: "Fulanito ha iniciado sesión".
¿qué hacemos las mujeres?: llamamos a nuestra mejor amiga (a todo esto, gastamos aproximadamente toda la tarjeta cargada que tenemos en el celular) para decirle que se conectó.
¿le hablo o no le hablo? la pregunta del millón. Siempre me pregunté como Shakespeare nunca se la planteó, en vez de "ser o no ser". Ventana abierta, su foto con esa sonrisa que siempre nos pudo y con todos sus amigos, cada uno tan pirata como él. Escribimos un "hola" desinteresado, mientras que nos morimos por poner otra cosa.
¿lo mando o no lo mando? Mi dedo me traiciona y apreta Enter. Y en ese preciso momento pensamos: FUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUCK! ¿en qué pensaba? bah, ¿en qué no pensaba? Ahora quedo como una pesada, histérica, gomosa, regalada, cualquier cosa!
Esperamos, cruzamos los dedos y rezamos a San Expedito para que mágicamente la ventana se haya cerrado y no haya leído. Nuestras expectativas crecen al tiempo que no nos responde. Más tranquilas, empezamos a pensar en otra cosa, pero siempre mirando a ver si nos responde...
Titila. Ese naranja inconfundible que nos avisa que respondió. Nuestros nervios incrementan, nos hacemos la desinteresada y la que "estabamos aburridas, por eso le hablamos".
"Me habló!" le escribimos a una amiga, al mismo tiempo que pensamos: seguro que ahora cuelga el parche, mata al loro, hunde el barco y se viene conmigo.


Okey, nosotras somos soñadoras e histéricas.
pero, ¿saben qué? no podemos vivir sin ellos ni ellos sin nosotras.
SUCK IT MEN!

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